¿Quién da la cara en un Valencia en crisis?

Es muy difícil crear un buen equipo pero también es muy complicado llevarlo a la ruina. En Meriton no saben como cumplir con la primera parte, pero ya se están especializando en la segunda. Una vez borrado todo rastro de Marcelino y Mateu Alemany se acabaron los brotes verdes…

Marcelino García Toral ganó su primer título con el último que ha conseguido el Valencia, la Copa del Centenario de 2019. Desde su destitución logró una Supercopa con el Athletic Club venciendo al Real Madrid y al Barcelona. Ahora el club bilbaíno suma 17 puntos (4 más que el Valencia) en 10 jornadas (1 menos) y sólo ha perdido un partido de Liga (3 menos). Desde su destitución el club que preside Anil Murthy no ha ganado nada, no se ha clasificado para la Champions League, ni siquiera la Europa o Conference League y lo que sí ha logrado es que se llegara a temer por el descenso.

“La Academia VCF es el futuro del club, a largo plazo va a generar una identidad muy fuerte”

Anil Murthy, 30 de noviembre de 2020

El presidente del VCF explicó las claves del proyecto de Meriton en una entrevista virtual call, debido a la pandemia, organizada por La Liga con 16 medios de comunicación internacionales. Desde Meriton nunca se ha sido proclive a dar explicaciones sobre lo que se está haciendo y mucho menos sobre lo que se va a hacer. Más bien se pide tiempo, se llega tarde o se incumplen los plazos. El nuevo Mestalla es la mejor prueba de ese estadio que iba a estar preparado para el Centenario según anunció Aurelio Martínez cuándo ejercía como presidente de la Fundación VCF y vendedor del club.

En la entrevista Murthy explicaba que «nosotros hemos perdido dinero cada año desde que Peter Lim compró el club, es más que evidente que Peter no compró el club para hacer negocio. Siempre le ha gustado el fútbol y el Valencia CF es un gran club con una gran historia». También destacó que el propietario no desea marcharse: «Peter Lim nunca ha considerado vender el club, el club no está en venta. Decidió involucrarse en el club con un proyecto muy claro en mente. Lo hemos repetido varias veces, la Academia y la juventud son el futuro del club». Y en un momento de relajación atacó a cualquiera que haya criticado su gestión: «La gente retirada, los ‘ex’, necesitan cosas que hacer. Se mantienen ocupados involucrándose en cosas en las que no deberían involucrarse. Estoy seguro de que ninguno de esos de los que te hablo es capaz de decir el nombre de un solo jugador de nuestra Academia. No me preocupa mucho lo que puedes leer en la prensa. Unos pocos cientos de personas fuera del estadio, la mayoría de ellos gente violenta involucrada en actividades ilegales…«. En este punto convendría recordar que Murthy era diplomático de profesión. Se ve que la diplomacia es algo que ha dejado atrás.

Esta temporada, al calor de una nueva fuente de ingresos (y de futura deuda) con CVC, el equipo se ha renovado desde la llegada de José Bordalás hasta seis nuevos fichajes. Cinco más la incorporación de Mamardashvili que no llegó a pasar por el Valencia Mestalla. El entrenador alicantino y los jugadores entraron con buen pié y con 10 de 12 puntos posibles la afición nos subimos al barco de La Bordaleta. Tras siete jornadas sin victorias el panorama ha cambiado, pero no se critica (no demasiado) a los jugadores o el preparador, se apunta a esa gestión que lleva 7 años anunciando grandes cosas que no llegan. Una gestión que ha llevado al Valencia a empequeñecerse y convertirse en el club con menos margen de maniobra para su plantilla de toda la Primera División y al nivel del Éibar o Valladolid en Segunda.

¿Soluciones?

Ni Anil Murthy, ni otro representante del club ha tomado la iniciativa para dar alguna explicación sobre la actual realidad del club. Ni siquiera se nombran objetivos. Más allá del «ganaremos la Liga en 10 años» que dijo Murthy en la mencionada entrevista. Cuando se habla de la Academia se habla de futuro, algo necesario en un proyecto, pero cuando se habla del primer equipo todo se ha de conjugar en presente. Cada partido cuenta. Y más cuando llevas tiempo perdiendo terreno con tus rivales. Las cuentas de la lechera a cargo de los jóvenes talentos se van al garete cuando Ferrán torres y Kang-In Lee se van a otros equipos porque ya no quieren seguir en el Valencia CF. El primero por una pequeña parte de los que vale (23 + pluses) y el otro, gratis. Si éstos iban a formar parte del futuro campeón de liga, pues ya podemos esperar sentados…

Al VCF le queda su equipo y sus aficionados. Esperar a alguna maniobra del club desespera. El equipo ha perdido su inercia inicial y fruto de ello es que ya empeora al de Javi Gracia. Encaja goles con suma facilidad y es el que menos balón toca de toda la categoría. Pero hay que apoyar a los jugadores porque no hay más, rezar para que los titulares no se lesionen y dejar de dar por perdidos los partidos que se juegan lejos de Mestalla… Antes de empezar.

Los aficionados debemos dar un paso al frente, dentro y fuera del estadio. Dentro, animar y mostrar nuestro descontento cuando no ruede el balón. Llenar las gradas es más complicado debido a la situación delicada que muchos tienen por la precariedad laboral poscovid, pero la ocasión lo merece. Los que pueden acudir a Mestalla tienen que dejarse notar. Fuera, la iniciativa más importante la está llevando Libertad VCF con la agrupación de acciones para exigir a Meriton que explique y justifique judicialmente su errática gestión. Cada acción cuenta y aunque el objetivo de reunir el 5% todavía está lejos, debe ser una meta irrechazable. Ignorar a quienes colaboran con el actual régimen es también una necesidad urgente. Basta con silenciarlos para que sean inofensivos. No hay tiempo que perder con la propaganda meritoniana.

Planeta Mestalla

Periodista valenciano y valencianista.

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