Jornada 35: Insulso empate sin goles en San Mamés

La temporada ya era un trámite en San Mamés. Un partido intenso pero estéril. El Athletic tuvo alguna ocasión y el Valencia puso la garra que solo sirvió para ver un partido, otro más, sin que el equipo blanquinegro logre imponer su idea de juego en algún tramo del partido. Mamardashvili fue el más entonado.

Maxi Gómez e Íñigo Martínez.

Con los recuerdos de la semifinal de la Copa y el empate en el derbi local el Valencia deambulaba esperando el final de una Liga que ha vuelto a ser una decepción debido a un deficiente planificación deportiva. José Bordalás realizó muchos cambios en su esquema habitual. En defensa (sin Gayá, sancionado con dos partidos) jugó Jesús Vázquez y dejó fuera de la convocatoria a Lato. En el medio: Diakhaby de mediocentro defensivo (¿para evitar penaltis?) y con Foulquier en el trío de centrales. Ilaix Moriba y Carlos Soler en los costados. De nuevo, Bryan Gil en el banquillo. Y una delantera inédita: Yunus Musah y Maxi Gómez. Guedes en el banquillo y Hugo Duro fuera de la convocatoria… La jornada entre semana puede explicar alguna decisión, pero fueron muchas sorpresas juntas.

Los primeros 45 minutos fueron intensos… y sin ningún acierto. El Athletic tenía la intención de ir hacia delante pero no encontraba la forma de explotar la velocidad de Iñaki Williams. El medio del campo valencianista fue, como acostumbra, totalmente incapaz de retener el balón en ninguna fase del juego. Cerca del descanso Paulista volvió a tener problemas físicos y tuvo que ser sustituido por Guillamón. Si Bordalás pide, con razón, jugadores de más talla, también debe elevar su capacidad para que sus jugadores propongan más sobre el césped. Dato: el segundo córner ché fue en el minuto 62.

En la segunda parte Guillamón se quedó como mediocentro y Diakhaby volvió a la defensa. Seguía la guerra de guerrillas en en cada palmo de terreno. Poco antes de cumplirse la hora de juego, Marmardashvili que había tenido un par de sus tos por exceso de confianza en balones por alto realizó una gran intervención cuando Williams se plantó solo en vertical ante él. Y en la jugada siguiemte, a balón parado, un cabezazo de Villalibre se fue al lerguero. El equilibrio podía romperse en cualquier momento, pero nadie imponía su estilo. Los ocho minutos de tiempo añadido solo sirvieron para ver la expulsión por segunda amarilla de Guillamón. Otro estéril empate para un equipo que ya ha acabado la temporada.

Vídeo-resumen del partido

Planeta Mestalla

Periodista valenciano y valencianista.

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