Guus Hiddink, el entrenador holandés que modernizó al Valencia

Guus Hiddink, en la actualidad

El neerlandés Guus Hiddink ha anunciado que pone punto final a su carrera como entrenador tras su etapa en la selección de la antigua colonia holandesa de Curazao. Otro ex valencianista como Patrick Kluivert será su sustituto. A sus 74 años, el que fuera entrenador valencianista durante casi mill días entre 1991 y 1994 ha recordado su etapa en una reciente visita a la capital del Turia.

Llegó a Valencia con la fama conseguida tras ganar una Copa de Europa en la temporada 87/88 con el PSV de Ronal Koeman, Vanenbung, ERic Gerets, Van der Kerkhof y el portero Van Breukelen. No fueron capaces de ganar ninguno de sus últimos cinco duelos y en la final llegaron a los penaltis contra el Benfica, pero fueron un equipo rocoso que logró el triple con la liga y copa holandesa. El tercer equipo del continente en lograrlo en una única temporada. También entrenaría al Chelsea y Anzhi ruso (en el que ha sido vicepresidente) en Europa y al Valencia, Betis y Real Madrid en España. Con los madrileños, en media temporada, suficiente para ganar la Copa Intercontinental 98/99. Obtuvo 11 títulos entre ligas, copas y supercopas. En su madurez fue el seleccionador de Países Bajos (en dos etapas), China, Corea del Sur, Australia, Rusia, Turquía, las categorías inferiores de China y Curazao. Llegó a unas polémicas semifinales del Mundial de 2002 con Corea del Sur (coorganizador junto a Japón), tras eliminar en octavos a Italia 2-1, en la prórroga y con la expulsión de Francesco Totti y en cuartos a España, llegando a una tanda de penaltis tras dos goles mal anulados a La Roja. Un gol del alemán Michael Ballack (1-0) les dejó sin la final. Y Brasil fue la campeona con dos goles de Ronaldo Nazario.

Hiddink (Wisch, 8 de noviembre de 1946) tuvo una modesta carrera como jugador. Debutó como en el De Graafschap en 1967, tres años después el PSV Eindhoven se fijó en él pero solo un año después regresó De Graafschap de dónde solo salió, siete temporadas más tarde para jugar un año en el NEC Nijrmejen y colgar las botas, una vez más, en su club de toda la vida en 1982.

En la temporada 1990-91, Hiddink es contratado como sustituto de Víctor Espárrago. El uruguayo fue el entrenador que el Valencia necesitaba para volver a afirmarse en Primera División tras el descenso. Un equipo más trabajador que vistoso. Pero el club presidido por Arturo Tuzón aspiraba a más. A una nueva identidad más abierta al espectáculo. Hiddink nunca fue como Johan Cruyff, un adalid del fútbol dominador, combinativo y abiertamente lanzado al ataque con un 4-3-3 como modelo innegociable. El esquema era vistoso, pero más práctico y optaba por un 4-2-3-1, más abierto a jugar a la contra, conocedor de que sus equipo no tenían los elementos necesarios para ir a tumba abierta. Eso sí, el buen trato al balón siempre estuvo presente. Con Hiddink se alcanzaron etapas de gran fútbol, pero siempre hubo esa sensación de que había un mes en el que se ganaba a todos y luego, al final de temporada no se remataba la faena.

«Perdíamos 0-1 y Fernando Gómez y Roberto marcaron dos goles en muy poco tiempo. Teníamos un buen equipo. Al equipo le gustaba practicar un fútbol vibrante, con un estilo ofensivo. Me gustaba mucho como jugaba el equipo y llegamos a la cuarta posición»

Hiddink, sobre un VCF 2-1 RMA
Hiddink y Cruyff en Mestalla

«Éramos un equipo muy vistoso. Divertimos mucho a la afición … Nos mostraron que los diferentes aspectos de la preparación se podían realizar de una forma integrada»

Fernando Gómez

Condenado por una derrota

En la temporada 1993-1994 se presentaba ilusionante con una plantilla que contaba con la veteranía de Sempere y Roberto Fernández, las estrellas de la casa como Fernando, Quique, Giner, Camarasa o Arroyo (más un joven Gaizka Mendieta), más unos extranjeros de renombre: Belodedici, Pizzi, Lubo Penev y Pedja Mijatovic (y luego llegó Víctor Hugo Aristizábal). La Copa de la UEFA acostumbró a ser traumática para el valencianismo. El año anterior se arrancó la competición con un 1-5 en Mestalla frente al Nápoles del brasileño Careca y el uruguayo Fonseca (autor de los cinco goles). La vuela en Italia fue otra intrascendente derrota 1-0. Lo curioso del caso es que los napolitanos cayeron en la ronda siguiente (1/16) tras un 0-0 en San Paolo y un 2-0 ante el PSG francés. Pero en la 93/94 la derrota tuvo peores consecuencias. SE superó la primera ronda (1/32) tras dos empates 1-1 contra el Nantes, pero en la prórroga el Valencia se acabó imponiendo por 3-1. Llegaba el desconocido Kalsruher alemán y un joven portero llamado Oliver Kahn que después sería estrella en el Bayern y la selección. En Mestalla se ganó por 3-1, Mijatovic y Penev (2) encarrilaron la eliminatoria. en el 79′, un tal Edgar Schmitt, recortó distancias. Pero se fue con una ventaja válida a Alemania. Allí sucedió la hecatombre con un 7-0 obra de Scmitt (4), Schütterle, Shmarov, Neustadtery y Bilic. El equipo entró en depresión tras el mazazo y Hiddink fue despedido en la jornada 11. El club puso a un hombre de la casa, Paco Real, autodenominado «el mejor entrenador del mundo» en un desesperado intento por ganarse la confianza de sus jugadores. No lo hizo. Cinco jornadas después llegó el exjugador Héctor Núñez, y once jornadas después tras perder en San Mamés, fue el turno de José Manuel Rielo. Y dos partidos después, Hiddink aceptó recuperar su cargo hasta final del curso. El roto fue tan grave que el propio Tuzón dimitió un 24 de noviembre y durante algo tres meses Melchor Hoyos ocupó la presidencia. En marzo hubo elecciones y Paco Roig llegó al cargo bajo su lema «Per un Valencia campeó».

En La Liga Hiddink logró 25 victorias, 15 empates y 16 derrotas en 66 partidos. En la Copa del Rey, la mejor actuación fue en la 92/93 en el que se alcanzaron unas semifinales. Tras eliminar al Sevilla y al Villarreal, se cayó ante el Real Zaragoza: 1-1 en Mestalla (Arroyo e Higuera) y 3-2 en La Romareda (Gay (2) e Higuera 88; Fernando y Juan Sánchez). Los maños perdieron 2-0 la final contra el Real Madrid, precisamente en Mestalla (Luis Casanova por aquel entonces).

Hiddink sigue la actualidad valencianista y es uno más de los que se ha esperanzado con el futuro de José Bordalás al frente del club ché: «Ahora mismo es más fácil llegar al título porque el Barcelona tiene muchas dificultades este año, el Real Madrid no se sabe. El Atlético está fuerte. Esperemos que el Valencia CF pueda luchar por el título esta temporada hasta el final. Vamos a pensar y creer que son capaces de ganar un título este año».

«En Paterna se puede entrenar muy bien. Muy buenas instalaciones. Fue mi casa preferida. Me pasada ahí desde primera hora, hasta la noche para ver a los jugadores de la Academia. Cuando un club tiene una gran academia con talentos hay que darles oportunidades en el primer equipo. Si no, no vale de nada tener una gran academia»

«Empecé a trabajar con una gran plantilla. No teníamos casi ni una peseta para invertir en jugadores de fuera y me acuerdo de que Mendieta estaba en la escuela y yo le llevé al primer equipo cuando tenía 17 años y la junta me criticaba porque no podía llevarlo al primer equipo. Tuvo mucha experiencia en sus primeros años y todos hemos visto cómo ha sido su carrera. Es un ejemplo de una buena historia»

Guus Hiddink

Planeta Mestalla

Periodista valenciano y valencianista.

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