El dinero de CVC, los clubes rebeldes y la fiscalidad del Madrid, Barça y Athletic

El Real Madrid y Barcelona, gestores de una eventual Superliga que marginaría tanto las ligas nacionales como la Champions League, junto con el Athletic emitieron a finales de la semana pasada un primer comunicado que explicaba que «el FC Barcelona, el Athletic Club y el Real Madrid CF comunican que han impugnado el acuerdo adoptado por la Asamblea de La Liga el pasado 12 de agosto de 2021, relativo a la operación entre la Liga y CVC, al tratarse de un acuerdo que vulnera lo previsto en la normativa aplicable (y, en particular, entre otros, el Real Decreto-Ley 5/2015) y que fue adoptado en el marco de un procedimiento notoriamente irregular e irrespetuoso con las mínimas garantías exigibles a estos efectos, especialmente ante una operación de tal trascendencia y duración».

El Barça puntualizó que «en la misma reunión se presentó un informe de la Comisión Económica de la Entidad que concluye que el acuerdo de Laliga con CVC no tenía sentido para el FC Barcelona, ni por su coste, ni por las contraprestaciones a recibir, ni por la duración, ni tampoco por el nivel de las obligaciones y compromisos que contiene». Se rechaza el préstamo y las condiciones, el 10% de los derechos audiovisuales durante los próximos 40 años.

La Liga contraataca

El viernes, desde LaLiga, se responde: «Sorprende que impugnen algo de lo que todavía no conocen el final y más cuando ya se dejó claro que estos tres clubes (FC Barcelona, Real Madrid y Athletic Club) no se verían afectados económicamente, sólo beneficiados del crecimiento que LaLiga va a tener en los próximos años». A lo que se añade que «LaLiga cuenta con el apoyo de la operación de los 39 clubes salvo los tres mencionados, y seguiremos trabajando junto con CVC por algo que entendemos que es bueno para LaLiga y también para los clubes. Los tres clubes impugnan algo que no les afecta de forma directa, al contrario, estos clubes se verán beneficiados por el crecimiento de LaLiga como competición, dejando en evidencia que lo que no quieren es la expansión y crecimiento del resto de clubes. Además, tal y como se ha explicado en diversas ocasiones desde LaLiga, aclarar que el acuerdo entre LaLiga y CVC es una asociación estratégica, no se trata de una operación financiera tal y como expresan estos clubes en su comunicado». Y finalmente critica la decisión tomada por Florentino Pérez ya que «al Real Madrid en los últimos años le han sido desestimadas más de veinte resoluciones judiciales relacionadas con los proyectos, acuerdos y actos de LaLiga derivados de la aplicación del Real Decreto-Ley 5/2015 y del proceso de comercialización audiovisual».

Cuándo ser diferente es una ventaja

En este punto de la historia y de la polémica, conviene recordar que los tres clubes rebeldes (más el CA Osasuna) han tenido durante muchos años una fiscalidad privilegiada con respecto a sus rivales en Primera y Segunda División. El Tribunal General de la UE anuló la Decisión de la Comisión que calificaba de ayuda estatal el régimen fiscal de éstos cuatro clubes de fútbol profesional españoles el 26 de febrero de 2019. La sentencia dictaba que la situación era injusta pues se trataba de cuatro clubes sin ánimo de lucro junto a sus competidores que eran sociedades anónimas deportivas (SAD) y debían tributar más por ello.

Las grandes deudas de los clubes de fútbol españoles originó la Ley 19/1990 (Ley del Deporte) obligó a todos los clubes deportivos profesionales españoles a reconvertirse en sociedades anónimas deportivas, pero hizo cuatro excepciones pues consideraba que sus balances económicos eran positivos en el periodo anterior a la nueva ley. De esta manera Barça, Madrid, Athletic y Osasuna gozaron de un tipo de gravamen específico sobre sus rendimientos, que hasta 2016 fue inferior al tipo de gravamen aplicable a las S.A.D.

La Comisión Europea dictó la Decisión (UE) 2016/2391, de 4 de julio de 2016, relativa a la ayuda estatal SA.29769 (2013/C) (ex 2013/NN) concedida por España a determinados clubes de fútbol, donde declaró que España había establecido ilegalmente una ayuda en forma de privilegio fiscal en el Impuesto de Sociedades en favor de los cuatro clubes de fútbol. Y por ello ordenó al Gobierno de España que lo suprimiera y que recuperase con carácter inmediato y efectivo de los beneficiarios el importe de la ayuda otorgada.

Barcelona y Athletic recurrieron y la Decisión fue revocada. Se estimó el recurso porque los datos económicos aportados eran de los últimos cuatro años y no los totales del periodo 1990-2015. No obstante el Tribunal General de la UE observó que, como la Comisión había indicado en su Decisión, a los cuatro clubes beneficiarios del régimen controvertido se les aplicó, desde 1990 a 2015, un tipo nominal de gravamen preferente, en comparación con los clubes que operaban como sociedades anónimas de carácter deportivo. Los tres clubes rebeldes opinan ahora que sus competidores tienen una ventaja que ellos han decidido rechazar porque no la consideran una buena oferta para ello. Pero si no era aceptable, ¿cómo puede ser beneficiosa para sus competidores? En este punto solo cabe dudar de sus intenciones ya que se produce una incoherencia evidente. Y el hecho que no fueran obligados a devolver el dinero que sí tributaron el resto de equipos de la La Liga no les deja en buen lugar. Ahora, en un periodo con una estrechez económica evidente, las cuestiones de dinero son más delicadas. Como en su día fue acortar las enormes diferencias que había (y hay) en el reparto de los derechos de televisión. Ahí no hay deportividad ni guates blancos. O azulgranas. O rojiblancos. Ahí sólo hay lo de siempre: Un sálvese quién pueda.

Planeta Mestalla

Periodista valenciano y valencianista.

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