El futuro del Valencia sigue enfrentando a Lim, Zorío y una afición desanimada ante el espectáculo

Los comunicados y desmentidos sobre la venta del Valencia se suceden mientras la incredulidad sigue instalada en el valencianismo. El único calmante para el aficionado en esta dolorosa situación es que el equipo está rindiendo a un buen nivel.

El Nuevo Mestalla: visión real y visión imaginada

El pasado jueves 30 de septiembre, el representante de Marea Valencianista, Miguel Zorío, anunciaba una oferta en firme para comprar las acciones de Peter Lim. La propuesta se basa en ofrecer 368 millones de euros a Meriton, respaldado por un banco extranjero y una constructora sin determinar para que luego los aficionados fueran recomprando las acciones del propietario de Singapur y así financiar la operación.

Tras el partido en Cádiz, una escueta nota del club y sin firma, negaba que Peter Lim tuviera intención de vender y ni siquiera reconocía contacto alguno para negociar. Llegados a este punto ya no importa si una o ambas partes mienten (o manipulan) la información que ofrecen. El caso es que la vida sigue igual. Y lo que viene siendo igual no es nada bueno. El alcalde de Valencia, Joan Ribó, se ha pronunciado a favor de la oferta de Zorío. Conoce bien la respuesta. No en vano, su compañero en Compromís, Enric Morera estuvo presente en la rueda de prensa de Zorío. «La propuesta de terminar el campo me parece buena y espero que tire adelante», ha declarado este lunes en la TV autonómica. «Tener el estadio en construcción durante tantos años se ha convertido en un símbolo muy negativo de la ciudad de Valencia», añade.

Su optimismo sorprende, ya que desde el club se ha desestimado la oferta. Zorío ya advirtió que la mantendría hasta el 1 de abril. Uno recuerda ya el episodio de ADU Mediterránea y el plan para construir en el Viejo Mestalla que nunca llegó a nada. El que fuera vicepresidente del Valencia asegura «que venda Peter Lim solo es cuestión de tiempo, hay que seguir en la lucha por recuperar el club». E insiste en que la oferta sí que le ha llegado al magnate singapurés: «Peter Lim pone en duda que la oferta exista. De nuevo es incierto lo que dice. Por eso acompañamos copia de la LOI (Letter of Interest), de los certificados de correo de la LOI enviada a casa de Peter Lim.

Tres posibles soluciones

Las tres opciones para que el actual propietario del Valencia decida abandonar el club pasan por:

  1. Demostrar una administración desleal y negligente del club por la vía judicial. Una maniobra que encabeza la plataforma Libertad VCF.
  2. Una venta de las acciones por una parte solvente que sea aceptada por Peter Lim.
  3. Una situación de quiebra que obligue a un concurso de acreedores.

De momento la primera opción parece la más prometedora. Sería conveniente que se siguieran sumando acciones al proyecto para que un juez determine si la gestión del club ha sido o está siendo, fraudulenta. La opacidad del club es total. Las Juntas de Accionistas son casi secretas y las redes sociales del club no admiten ningún comentario desde hace más de cinco meses. No obstante, cabe armarse de paciencia ya que los plazos judiciales siempre son largos.

La segunda vía es un misterio. Nadie sabe lo que quiere o lo que espera Lim. Hasta el punto que si Lim se fuera a vivir a Marte, podrían pasar años hasta que en Valencia se supiera algo. Y mucho más tiempo tendría que pasar para que se le echara de menos. Las dos calamitosas temporadas precedentes y la pandemia han encogido al club que económicamente está asfixiado. Es una época para casi todos los equipos, pero en el Valencia se ha juntado la Tormenta Perfecta. Otra vez, como sucedió con la esperpéntica situación actual de un club sin dinero y con dos estadios. O uno y medio. No hay en el horizonte ninguna oferta por las acciones de Lim de una parte solvente y con prestigio.

La última opción es ciertamente traumática. Pero se puede optar por ella como un torniquete de emergencia. Amadeo Salvo no tuvo la valentía o la capacidad para tomar este camino y renegociar la deuda con los acreedores y que estos aceptaran una quita para hacer viables las cuentas. El principal acreedor Bankia, ya no existe como tal, aunque como Caixabank, sigue siendo el más interesado en que el Valencia salde sus deudas, siempre y cuando sea por el importe total. Serían años de estrecheces económicas y rebaja de objetivos, pero no parece tan diferente a lo que hay hoy en día.

En toda esta obra o sainete, cada uno tiene su papel. Compradores, vendedores, políticos al acecho del rédito social, intermediarios en la misma línea. tribunales y por último los aficionados. Vaya por delante que desde Planeta Mestalla no pensamos que sólo haya un tipo o una clase de buen aficionado. Todos valen lo mismo. Todos caben. El que va al campo y el que no quiere ir más hasta que el panorama varíe. Lo importante es que no gane el silencio. Que no se imponga la desidia. Al final el Valencia, mientras siga en la capital del Turia, será lo que los valencianistas quieran.

Planeta Mestalla

Periodista valenciano y valencianista.

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